Después del cierre oficial del caso aislado de Newcastle registrado en julio de este año en el municipio de Anta Gorda, en Rio Grande do Sul, y la comunicación de las autoridades sanitarias brasileñas a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMS), algunos países suspendieron las restricciones a los productos avícolas de Rio Grande do Sul. Entre los mercados que han reanudado operaciones se encuentran Rusia, Sudáfrica y Perú, fortaleciendo el comercio internacional del sector.
Según la información difundida por la Organización Avícola de RS (Asgav/Sipargs), la rápida resolución del caso fue el resultado de los esfuerzos conjuntos de las autoridades federales, estatales y del sector privado. "Toda la dedicación de los involucrados y la interacción entre el sector productivo y las autoridades sanitarias y de fiscalización fueron decisivas para erradicar la enfermedad y demostrar al mundo la eficacia de nuestro sistema”, afirmó José Eduardo dos Santos, presidente ejecutivo de la entidad.
La producción avícola de Rio Grande do Sul está entre las tres mayores de Brasil y tiene una larga historia de exportaciones a diversos mercados internacionales, consolidando la credibilidad de su cadena productiva. Según Asgav, la acción conjunta con la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA) fue esencial para atender las exigencias sanitarias y garantizar el control del caso.
La utilización de protocolos estrictos, herramientas tecnológicas y un mapeo preciso de la zona afectada permitió una acción rápida y efectiva por parte de los organismos oficiales. Ahora, con el levantamiento de los embargos de algunos países, el sector avícola de Rio Grande do Sul espera el fin de las restricciones aún mantenidas por mercados como China, México y Chile.